Sin sentido
Campus party.. desde que entré hasta las 5:44 pm
by Ruri Himura on jul.06, 2009, under Sin sentido, campus party

Bueno, ya en la campus party y aqui.. unas fotos desde que llegué hasta ahora.. por que estoy aburrida asi que fui por el cable de la cámara, bajé las fotos y las puse en el picasa (donde van a estar todas) y aqui pondre unas cuantas…. soooo…
1. Luego de una hora de fila (y eso que nos adelantamos mas o menos 100 metros de fila, osease llegamos tarde y yujjuuu amigos):
Área de acreditación: donde se recibe el carné pa que dejen entrar… :
(iphone rosado = mio, manos= jeffrey, demás=gente x que no conozco)
2. Luego de recibir el carné de colaborador (y que no me dieran la maleta de campusero, a pesar de que haga un taller.. por que la acreditación dice “colaborador”), siguió otra hora de fila para dejar el bulto en las carpas:
Fila para entrar.. desde el principio.. a esa altura la fila ya volteaba y continuaba como por medio pabellón…

3. Ya dentro de la “zona de camping”, buenas carpas… grandes… con cara de hacer frio mucho frio.. menos mal traje cobijitas

4. Aqui desde donde ando sentada ahora

Y ya.. hasta ahora ahi… wiiii que emoción… posteare algo mas tarde.. cuando pase algo interesante… por ahora todo va bien… asi que para matar el tiempo (pobrecito) vamos a descargar algo… Vamos a ver si hacemos videos para subir a yotetube…
Es estúpido… no?
by Ruri Himura on mar.02, 2009, under De la vida "real", Sin sentido

Hoy Ruri tenia cita con un nuevo otorrino… pero antes tenia que ir a renovar la orden que provee el contratista de la EPS… Salí temprano del trabajo… con 20 mins de anticipación llegue a este establecimiento y tome un papelito que dice: Su Turno: E00
Levanto una ceja y miro la pantalla… 96
Cerca…
turno 97… turno 98…
ya casi
turno 99…
el próximo
turno 01
Ruri: O_o WTF
Mientras atienden al turno 01, Ruri se acerca a ese asesor y le muestra el papel… el asesor contesta.. ya llamé a ese número, sientese y ya la llamo…
O_O (Ruri: WTF!!) ejemm… estaba en 98, luego 99 y salto al 01..
Ruri muestra de nuevo el papel y señala su 00
El asesor responde: ahhh, esto no señala el 00
Ruri responde: Se me hace estúpido que los papeles tengan el 00 si el tablero nunca va a llamar al 00
El asesor levanta una ceja, observa a Ruri, que no se ha ido a sentar… por que segun los hechos, era su turno… el asesor se toma su tiempo con quien tenia el turno 01…
Cuando el asesor termina su turno pregunta a Ruri: Que es?
Ruri responde: Haber tengo que venir a actualizar esto.. la cita es hoy.
El asesor mira la hoja, la fecha de vencimiento de la orden es de enero de 2009… asi que escupe: Y por que tan tarde?
Ruri responde: como raro, con sus pinches médicos que le dan a uno cita hasta dentro de dos meses y luego la aplazan un par de semanas.
El asesor se pone de pie y consulta con su superior, tal parece que si se puede renovar (igual ya la habian cobrado)… de haber sido lo contrario esta historia seria mas larga…
El asesor vuelve a su lugar pone un sello, pregunta si la cita es hoy mientras devuelve la hoja, a lo que Ruri responde que si…
Ruri dice: igual para mi es estupido que tengan un 00 si no aparece 00 en la pantalla… y se va
Bus de vuelta
by Ruri Himura on ago.15, 2008, under Sin sentido
Cualquier parecido con la realidad es coincidencia
Capitulos: 1, completo:Sí
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Salí de la oficina, pasé la calle y, ante la cantidad de gente decidí caminar hacia el sur, con la esperanza de que pronto pasara el bus…
Pasé junto a Garrulla, y una cuadra después me detuve a esperar.
Aquel transporte azul pasó y, como siempre alguna persona se bajó/subió del/al bus que iba delante, haciendo casi nula la visibilidad del conductor hacia el anden donde me encontraba.
Con un movimiento rápido alcancé a ubicarme en un lugar donde el conductor podía observar la tan famosa señal que le indicaba que requería de sus servicios como transportador.
Aquel armatoste con ruedas se detuvo cerca de mí, una puerta azul se abrió, y al poner un pie sobre aquellos escalones que hacen sencillo el subir al vehículo, sentí un par de miradas sobre mi cabeza.
Segundo escalón, saqué del bolsillo de mi pantalon un billete con la denominación de dos mil pesos. Extendí el brazo en direccion hacia el conductor, luego de unos segundos sin obtener respuesta pensé “bus gratis”, pero continué esperando a que el conductor recibiera el dinero.
Las puertas del bus aun no se habian cerrado, subió una bolsa negra llevando a una señora.
Mientras aquella mujer acomodaba su paquete en el sucio tapete del bus ya había cancelado mi pasaje. Busqué con la mirada un lugar libre donde sentarme.
Pocas opciones, Puesto de atrás: una pareja y algo que parece un hombre. Puesto de adelante: Lugar junto a la ventana… “mejor ahí”
Dí un par de pasos, observé a una mujer: “obstáculo-silla-yo”. Me dirijí hacia aquella mujer… “permiso”…
Ella me observó mientras se movia y dejaba un espacio que (según ella), era suficiente para que yo pasara. Luego de un par de segundos pensé “cuidado se mueve un poquito más, ni quitandome la maleta alcanzo a pasar”. Aun así decidí bajar la pesada carga. Bajé el brazo y en un intento de descargar el morral mi brazo izquierdo avanzó de manera incontrolable hacia la mujer, un puño cerrado golpeó su rostro… Cuando volvió la mirada hacia mí, lo único que se me ocurrió decirle fue “perdón”… Inmediatamente recordé aquel lugar desocupado pero la culpa me impidió sentarme alli.. “va a tocar sentarme aqui despues del golpazo”… Bajé mi maleta y ocupé aquel lugar.
La mujer de la bolsa inició su ronda por el pasillo, pidiendo dinero. Mientras ella obligaba a las personas a darle monedas mediante un sermón, algunos pensamientos pasaron por mi cabeza.. “asi que eso pasa cuando uno no da permiso de buena gana”… “que golpazo…”
Mientras tanto, La mujer que recorría el pasillo entregaba a mi golpeada-compañera-de-silla un papel, la señora le indicó que no le daría dinero y que ya se iba a bajar, para ese momento toda idea abandonó mi cabeza, pues lo más importante era controlar las ganas de reírme, al menos hasta que la pobre víctima abandonara el bus.
Un minuto después no podía detener aquellas carcajadas, durante el camino restante hasta mi casa sentí las miradas extrañadas de las personas que también ocupaban el bus, pues no paraba de reirme mientras pensaba “pobre señora”…
